Una dieta cetogénica, conocida popularmente como dieta Keto, es una dieta muy baja en carbohidratos y alta en grasas, cuyo propósito es la generación de cuerpos cetónicos con el fin de reemplazar la glucosa como principal fuente de energía para el cerebro y el sistema nervioso central. La cetosis es un estado del cuerpo en el que, a falta de reservas de energía, se comienza a utilizar la grasa corporal para garantizar el funcionamiento de cuerpo y mente.

Existen diversos alimentos que son la base de la alimentación Keto y permiten la elaboración de recetas nutritivas y agradables al paladar. Entre ellos se destacan los aceites de oliva, coco y aguacate, las cremas, los quesos, el coco, los frutos secos y las semillas, así como los vegetales, especialmente las hojas verdes. Entre las proteínas destacadas se encuentran las carnes de pollo, res, cerdo, cordero y el pescado.

Al iniciar una dieta cetogénica, es esencial realizar un seguimiento de la proporción de ingesta de grasas y carbohidratos para así poder lograr mayores beneficios para la salud y el bienestar, tanto mental como físico.

Beneficios de llevar una dieta Keto

Lo primero que debes comprender es que esta dieta puede ser permanente y, en caso de que no desees bajar de paso, también puede ayudarte a mantenerte en forma y sobre todo, a mantenerte saludable. No obstante, además de la pérdida de peso, esta dieta ayuda a reducir medidas de forma considerable.

Diversos estudios han demostrado que las dietas cetogénicas coadyuvan en la prevención y mejoramiento de condiciones relacionadas con la diabetes, al estabilizar los niveles de insulina y, por ende, los niveles de azúcar en la sangre. Aunado a esto, varias investigaciones muestran que seguir una dieta Keto puede ayudar a disminuir el colesterol total y a aumentar los niveles de HDL. En otras palabras, la dieta cetogénica puede reducir considerablemente el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, al mejorar los niveles de colesterol.

Igualmente, este tipo de dietas ayuda a alcanzar un equilibrio hormonal, al controlar aquellas hormonas que regulan el apetito, aumentan la energía o disminuyen la inflamación, especialmente durante el periodo menstrual.

¿Qué personas pueden seguir una dieta Keto?

Actualmente, no existen muchos estudios extensos sobre las dietas cetogénicas, ya que la mayoría de estos han durado menos de seis meses. Por este motivo, los efectos a largo plazo para la salud de este tipo de dieta no se conocen bien. La mayoría de estas dietas han sido diseñadas por profesionales de la salud con base en un régimen de alimentos para momentos específicos del día.

Las dietas Keto no están recomendadas para personas con patologías relacionadas con el metabolismo, problemas tiroideos, afecciones relacionadas con los riñones, el hígado o el páncreas, ni para pacientes diabéticos que no han sido debidamente asesorados por su médico de cabecera.

Si bien algunas investigaciones son prometedoras, es demasiado pronto para recomendar ampliamente la dieta. Las dietas Keto también podrían provocar algunos efectos negativos para la salud en algunas personas. Igualmente, es importante acotar que es un plan de dieta bastante restrictivo, por lo que es difícil mantener este patrón a largo plazo. Si estás interesado en probar una dieta keto por sus beneficios potenciales, es fundamental contar con asesoramiento profesional, especialmente, si te encuentras bajo algún tratamiento médico específico.

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